sábado, 21 de julio de 2018

Feliz

Se puede ser más feliz pero ahora mismo no se me ocurre cómo. Este estado de plenitud que andamos buscando como locas. Este estado en el que te das cuenta de que esa locura no tenía ningún sentido, porque ese estado ya estaba antes de buscarlo, está ahora y estará siempre. Anoche recordé un cuentito en el que un pobre señor se hallaba sentado sobre una caja al lado de una carretera. Él pedía limosna a todo el que pasaba, día tras día, semana tras semana. Pasaron muchos años, diez, veinte, treinta... un día paró una chica a su lado. Él, como era su costumbre, le pidió limosna, algo, cualquier monedilla que pudiera darle, era tan pobre, vivía con tanta escasez, era tan desgraciado... Y mil pensamientos de ese estilo que se repetía constantemente. La chica le preguntó, curiosa, por lo que había en la caja sobre la que el pobre señor se había sentado durante más de treinta años. Él respondió que no tenía ni idea, nunca había mirado. Entonces, ella le echó una mano para levantarse, ya que estaba completamente entumecido. Consiguió levantarse, abrieron la caja y "voilá", cientos de monedas de oro resplandecientes guiñaban sus ojos en un rítmico gesto. Habían estado allí todo este tiempo. Sentado sobre su abundancia pero viviendo en lo que él había creído con más fuerza, en su escasez. Yo ahora estoy sentada, descansando, serena sobre mi abundancia, estos millones de granos de arena blanca, este mar en calma, el aire cálido del atardecer, melón dulce en mi boca y mi amor en paz... Desde Dinard, Bretagna. Francia. Con mi mirada encontrada en tus ojos.
tu

jueves, 19 de julio de 2018

Horizonte

Horizontes, que no fronteras. Horizontes, que no límites que nos separan de nuestros hermanos. Horizontes, donde perdernos encontrándonos. Miro al horizonte y veo infinito. Veo horizontes como mar y cielo que se besan. Hemos vuelto a Bélgica. Volvería una y mil veces. Nos acoge, nos abraza, nos envuelve. Miro al horizonte y no me da tristeza, ni melancolía. Miro a este horizonte, que es este y otro y otro y todos y ninguno. Cada día un horizonte distinto que es el mismo. Desde Koksijde, Bélgica. Viendo la arena que me rodea y el sol que me acuna.

viernes, 13 de julio de 2018

Hércules Poirot

Acaba de morir mi gran héroe de ficción: Hércules Poirot. En "Telón", él, muy discretamente, hace mutis por el foro. No he podido evitar ponerme triste y a la vez sonreír pensando en que estoy en su amada Bélgica, aquí he leído esas líneas dónde se despide de su querido y fiel amigo Hastings con sus últimas palabras "Cher ami!

Despertar

Despertar en un lugar cada día... ese ha sido siempre mi gran sueño. Despertar en medio de la nada que lo es todo. Tener a un compañero de viaje al que contar tus secretos más profundos en el silencio de una respiración ligera. Abrir la mirada y contemplar que todo es quietud a tu alrededor. Cada animal, cada árbol, cada flor sigue su curso sin exaltaciones. Cerrar los ojos y la quietud continúa. Esta vez es tu propia quietud. Poco a poco te vas dando cuenta de que realmente "esto" es despertar. Desde Brujas, Bélgica. Frente a una charca ofreciéndome el espectáculo de la vida...