viernes, 3 de agosto de 2018
E.G.O
Enreda, agota, vuelve a enredar y agota más... cuando ya parece que lo has vencido. Disfrutas, celebras, irradias luz por todas partes. La sensación de estar viva es tan intensa. Te engaña, vuelve a enredar en su tela de araña que pica, escuece, se ríe, se burla de ti, de mí, de todos nosotros que se lo permitimos. Te escucho como a una rata hurgando en la basura de tu mente.
Garrapata pegada a tu Ser, a ese que está limpito y que se oculta a ti, ego, te deja hacer, como si fueras libre en tus propias rejas que vas tejiendo segundo a segundo. Te pillo y paras, como un niño travieso al que pillo haciendo travesuras. En cuanto me giro, vuelves a las andadas. Más mordaz, más dañino, más jodido. Te burlas a grandes carcajadas JUA JUA JUA JUA JUA. Te escucho tan bien, en dolby estéreo. A viva voz. Con todo el pecho, carcajadas porque te sales con la tuya una vez más.
Olvídate de mí. Déjame en paz. No te das cuenta??? Ya está. Despedida y cierre. Ahora deja que disfrute del aquí y ahora. De respirar profundamente sin miedo, sin lastres, en la nada más absoluta y luminosa, donde a ti te da miedo estar. Sr. EGO, me despido de usted para siempre.
Desde Luarca, Asturias, escuchando música sanadora, viendo el mar y sintiendo como la calma se introduce poco a poco en cada recoveco...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
