El viaje, a pesar de todas las jugarretas del ego, está siendo mágico.
Nos encontramos de repente paseando entre parajes increíbles. Grandes arboleda, senderos de tierra roja en medio de un inmenso verde.
Aparcamos en calas solitarias, en montículos de arena, sobre cimas que nos permiten otear la tierra rasgada, cortada en enormes arrecifes por unos dedos gigantes a lo largo de los siglos.
La naturaleza nos envuelve de una manera apasionada, nos encandila con su gran belleza salvaje.
El humano intenta domarla una y otra vez. Intenta agotarla, asfixiarla con tubos enormes que tratan de alcanzar el cielo. Pobres cilindros metálicos, no saben que el cielo es un estado de conciencia, y que ellos, son solo parte de un sueño ya pasado. Solo un recuerdo ínfimo en un sueño insignificante al que le dimos el significado que no tiene.
Nosotros también creemos que es "real", y no solo eso, además lo hacemos cambiar a pesadilla a menudo.
Mirando este paisaje y envueltos en esta calma, todo parece tan lejano.
Pensar y ser consciente de que esto, todo lo que veo, es un sueño, hace que no me tome nada tan en serio.
Juego, cuando soy consciente, juego. Cuando soy inconsciente, peleo, lucho, me ofusco, quiero tener la razón.
Ahora quiero jugar, solo jugar. Tú, quienquiera que seas, si tanto la ansías, quédate con toda la razón, yo me quedo jugando...
El 5 de agosto del 18 en un lugar indomable Xove. Galicia
martes, 11 de septiembre de 2018
INDOMABLE
El viaje, a pesar de todas las jugarretas del ego, está siendo mágico.
Nos encontramos de repente paseando entre parajes increíbles. Grandes arboleda, senderos de tierra roja en medio de un inmenso verde.
Aparcamos en calas solitarias, en montículos de arena, sobre cimas que nos permiten otear la tierra rasgada, cortada en enormes arrecifes por unos dedos gigantes a lo largo de los siglos.
La naturaleza nos envuelve de una manera apasionada, nos encandila con su gran belleza salvaje.
El humano intenta domarla una y otra vez. Intenta agotarla, asfixiarla con tubos enormes que tratan de alcanzar el cielo. Pobres cilindros metálicos, no saben que el cielo es un estado de conciencia, y que ellos, son solo parte de un sueño ya pasado. Solo un recuerdo ínfimo en un sueño insignificante al que le dimos el significado que no tiene.
Nosotros también creemos que es "real", y no solo eso, además lo hacemos cambiar a pesadilla a menudo.
Mirando este paisaje y envueltos en esta calma, todo parece tan lejano.
Pensar y ser consciente de que esto, todo lo que veo, es un sueño, hace que no me tome nada tan en serio.
Juego, cuando soy consciente, juego. Cuando soy inconsciente, peleo, lucho, me ofusco, quiero tener la razón.
Ahora quiero jugar, solo jugar. Tú, quienquiera que seas, si tanto la ansías, quédate con toda la razón, yo me quedo jugando...
El 5 de agosto del 18 en un lugar indomable Xove. Galicia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)